En la casa de don Federico existen 2 cuartos vacíos, que en la noche entorpecen el sueño de doña Teodora.
El reloj en la pared marca la hora justa para tomar el te, en la mesa listos los invitados están.
Frialdad acorralada, permasa la facta de doña Teodora, que con garvor el te servirá.
El reloj en la pared marca la hora justa para tomar el te, en la mesa listos los invitados están.
Corriendo sin rumbo va, la mula que al asecho esta, buscar las cosas buscar, que al encontrar una sorpresa llevaras.
El piso de cuadricula de ajedrez, limpiar mientras los candelabros pulir que en los cuartos vacíos de la casa de don Federico, se encargaran del insomnio de doña Teodora provocar.
El reloj en la pared marca la hora justa para tomar el te, en la mesa listos los invitados están.
Inquieto el molino de trigo fractura el maizal, penumbra en la mente perspicaz que ni el sonido de un ángel la estupidez del ingenuo aliviara., madame permitirme esta pieza al cantar de las alondras susurrar, sutil sutil madame pues don Federico no se ha de enterar.
El reloj en la pared marca la hora justa para tomar el te, en la mesa listos los invitados están. que en la casa de don Federico los cuartos vacíos el sueño de doña Teodora entorpecerán.
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